Desde la pasada cuenta del 21 de mayo, quizás el comentario que mas he escuchado acerca de ésto es el famoso bono por el tercer hijo, bono que en palabras del ministro de planificación social Joaquín Lavín, esta pensado para premiar a las personas que traigan al mundo a su tercer descendiente.
Como mencioné antes, mucho revuelo trajo esta medida, tachándola de "chiste", "medida Opus-Dei" o que incluso intenta "comprar el vientre" de las madres. No es la intención de este blog polemizar en esos términos, no es mi trabajo, por lo que aquí nos referiremos a la medida en un ejercicio sencillo de probabilidad para ver cual es su impacto económico, a cuanta gente acapararía este beneficio, y luego hecho este análisis, poder calificar a la medida de buena o mala.
Las mujeres en Chile el 2007 tenían un promedio de 1,78 hijos.
Primero entregaré algunos datos interesantes para este estudio.
- Fuera de las antiguas generaciones (mujeres que terminaron con su ciclo fértil) solamente el 18% de las mujeres mayores entre 40 y 50 años tiene más de 2 hijos.
- 14,71 niños nacidos cada 1000 habitantes el 2010.
- 17 millones de chilenos en el año 2010.
- Mujeres entre 15 años y 39 años que declaran querer tener hasta dos hijos representan un 72%
Teniendo esos datos he confeccionado la siguiente tabla.
El único cuadro que requiere explicación aquí es el de como obtuve el porcentaje de mujeres entre 15 a 50 años que dice querer tener más de dos hijos. Esto se ve reflejado en el estudio de la consultora Concilia y el INE, donde arrojan estos porcentajes por grupo y además entregan el número de mujeres pertenecientes a estos grupos, mi trabajo solo fue calcular la probabilidad total.
Aspecto económico actual.
Ahora basándonos en estas probabilidades, tenemso que para un próximo año tendríamos un número de nacimientos de niños en Chile de 66.018,48 que califican como tercer hijo.
Si recordamos que el bono es de 100.000 pesos (OJO, se entrega una sola vez) entonces tendríamos un gasto aproximado por año de 6.601,848 millones de pesos. Cuando consideramos que los ingresos por el cobre son de 11.545 millones de dolares, si parece un chiste de mal gusto que hayan anunciado esta medida en un discurso anual como uno de los grandes beneficios. También muestra el poco conocimiento que tienen nuestros representantes de la mayoría de los chilenos, ya que la principal causa de que las nuevas generaciones prefiera uno o dos hijos es precisamente el tema económico que conlleva criarlos, y es ahí cuando 100.000 pesos una única vez parece una burla.
Por último es una medida que si nos enfocamos en los números, solo está actualmente dirigida a cerca del 26.4% de la población, por lo que tenemos dos caminos, pensar que fue una mala medida por esta razón, o pensar que es un beneficio que buscar fomentar un incremento en la Tasa de Natalidad.
Aspecto económico futuro.
Como mencioné anteriormente, las mujeres en Chile el año 2007 tiene aproximadamente 1,78 hijos, lo que nos trae un problema oculto y que es bastante notorio ya en países de Europa: baja tasa de natalidad. Si tenemos en cuenta el dato anterior, este número ni siquiera puede reemplazar en simple medida a padre y madre (para esto el número debiese ser dos o más niños por madre). Entonces encontramos aquí creo yo, la razón real de este bono, el aumento de la tasa de natalidad, y no solamente enfocados como dice el ministro en premiar a las madres de tres hijos.
Ahora es un bono muy mal planificado, estamos de acuerdo, hoy en día es casi nulo el aporte de 100.000 pesos a la iniciativa de agrandar nuestras familias, es por eso que me parece que más que ayudar, es un mal incentivo para las parejas que no están debidamente informadas, y éste les induce a traer un nuevo integrante al hogar. El fin del bono creo que es correcto, es un problema realmente serio que los jóvenes cada vez seamos menos en comparación con la población que ya no puede trabajar, pero en ese caso, es una elección de cada pareja (OJO nuevamente, no solamente de la mujer), y en último caso, si quisieran incentivar a las personas hacía este fin, no sería una buena idea gastar un poco más de dinero y crear mejores políticas públicas, mejores opciones laborales para los padres (apuntadas a que puedan compartir más tiempo en sus hogares), aumentar la calidad de vida de la sociedad en su conjunto para que sean las familias las beneficiadas, que de gusto traer a un nuevo integrante más a este mundo, y que esto no signifique un calvario económico para sus padres.
Fuentes:

